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Los reyes del regateo.

Tal vez para el último día en Estambul se puede dejar el recorrido por dos lugares que son un templo al comercio. A la usanza turca. Es decir, peleando el precio. Aunque sabemos quién saldrá perdiendo.

Cerca del Cuerno de Oro y el puente Galata, a los pies de la mezquita Nueva (o Yeni Camii), está el Bazar de las Especias. ¿Dijimos que Estambul entregaba a cada instante especias visuales? Pues aquí entrega las verdaderas, de los exquisitos olores y sabores del exotismo.

En forma de L, el Bazar de las Especias es un paraíso para encontrar condimentos y productos típicos de la cocina turca. Si hablamos de precios, un kit con 8 especias, que van del curry al azafrán, ronda las 15 a 20 liras turcas (a dos liras por dólar, aproximadamente). Pero está bien dicho lo de ronda, porque si regateamos podemos conseguir algo de descuento.

El otro lugar más frecuentado por los turistas para los recuerdos de su viaje a Turquía es el Gran Bazar, un laberinto donde es fácil perderse. Ubicado en Beyazit, en uno de sus lados encontramos un bazar de los libros y manuscritos. Pero retornemos al Gran Bazar.

En sus calles cubiertas podemos hallar tiendas de venta de oro, joyas, ropa, manuscritos, suvenires, reproducciones de láminas, alfombras y artesanías. Los precios pueden cambiar según nuestra habilidad.

Quien esto escribe quería comprar una pashmina para su mujer, como regalo sorpresa. Llegamos a un negocio. Iban de los 50 a los 200 dólares. El vendedor nos miró con cara de tiburón y dijo: "¿De dónde eres, amigo?", en un español cantado. No sé cómo se enteró de que era el idioma que correspondía, pero cuando se lo dijimos enseguida exclamó: "¡Messi!"

Cuando el regateo estaba en su parte más acalorada tomó una pashmina y con un encendedor le empezó a prender fuego a los flecos. "¿Ves, amigo? Si no fuera de seda y fuera de poliéster se quemaría de otra manera." Fue una afirmación indiscutible. Compramos.

Las remeras con temas de Estambul cuestan unas 20 liras turcas, y los recipientes para hacer café a la turca, a partir de las 12.

Son muy atractivas las reproducciones de láminas antiguas con vistas de Estambul. En una tienda las tenían a 20 liras turcas cada una. Le preguntamos al vendedor, un adolescente, qué precio nos hacía por dos y respondió 40 liras. Finalmente las conseguimos por 30. Y allí nos fuimos contentos del Gran Bazar con nuestras dos láminas. Hasta que llegamos al aeropuerto. Allí las tenían a 5 cada una.

Fuente: LaNacion.com